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¿Que es AMICLOR?  Información sobre el PVC

 

¿Qué son los plásticos?

Toxicidad

Las sustancias sin cloro y el medio ambiente

No existe base científica para eliminar la producción de PVC

El PVC: Comportamiento en caso de incendio

El uso de pvc plastificado en juguetes

Los vertidos controlados seguros para eliminar el pvc

Sax ciudad industrial y ejemplar

Los plásticos flexibles "no son nocivos"

PVC, un polímero nacido para Aplicaciones Médicas


Vista de la cobertura de PVC del "Stadede France" preparado para acoger 80.000 personas, en la población Francesa de Saint-Denis, donde se celebró la final de la Copa del Mundo de 1998

 

¿Qué son los plásticos?

 

El PVC

Materia Plástica

El PVC.

Los químicos le llaman Policloruro de vinilo. Fue descubierto en 1838 por Victor Regnault

En 1912, Fritz Klatte puso a punto los principios de su fabricación industrial.

Y la producción a gran escala comenzó en 1938, cuando se reconocieron sus múltiples posibilidades de aplicación.

 

 

¿De dónde procede?.

El 43% de la molécula del PVC procede del petróleo y el 57% de la sal, fuente inagotable. Se puede afirmar, pues, que el PVC es el plástico con menor dependencia del petróleo, del que hay disponibilidades limitadas. Por otro lado, es de destacar que sólo un 4% del consumo total del petróleo se utiliza para fabricar materiales plásticos, y, de ellos, únicamente una octava parte corresponde al PVC.

 

 

¿Cómo es?.

Es ligero, químicamente inerte y completamente inocuo. Resistente al fuego y a la intemperie, es impermeable y aislante (térmico, eléctrico, acústico), de elevada transparencia, protege los alimentos, es económico, fácil de transformar y totalmente reciclabe.


Si preguntásemos que es el vidrio, la madera, los metales u otros tipos de materiales, seguro que las respuestas obtenidas serian más o menos similares al siguiente esquema: son materiales con unas características, que se obtienen de una determinada manera y que tienen diferentes aplicaciones. Quizás se nombrarían diferentes tipos de madera o metales.

Si la misma pregunta la hacemos sobre los plásticos, posiblemente nos encontraríamos con respuestas más dispersas, pero con dos constantes: nombraríamos objetos hechos de plástico sin indicar el tipo y los haríamos culpables de la contaminación que, en forma de botellas, bolsas, tapas, etc., afectan a nuestro mundo.

Nos gustaría proponer un pequeño ejercicio:

Observar lo que hay en una habitación durante un minuto.

A continuación haremos una lista de todo lo que estamos viendo que sea de plástico. Intentemos añadir mas cosas que a pesar de que están no las estamos viendo.

Probar de sustituir el plástico por otros materiales alternativos.

Después de haber hecho este breve ejercicio nuestra idea inicial sobre los plásticos habrá cambiado.

En primer lugar podremos comprobar posiblemente, que ni las bolsas ni las botellas estarán en nuestra lista, y si están, no figuraran como contaminantes sino como embalaje, pero en cambio habremos descubierto muchas otras cosas hechas de plástico. Espero que a la lista que hemos hecho, además de los aparatos electrónicos, juguetes, bolígrafos y carpetas, no nos habremos dejado la pintura de las puertas y paredes, el recubrimiento de los muebles en forma de barniz, de lamina imitando madera, las fibras textiles del sofá, la ropa que llevamos encima, fibras plásticas como el nylon, las acrílicas y el poliester, también los botones, los zapatos o, simplemente, la tinta en que están impresos nuestros libros y revistas. Entre los plásticos que no vemos estarían entre otros: la instalación eléctrica, las conducciones, tanto para el agua como para la calefacción, el aislamiento, etc.

En segundo lugar podremos ver que sin los plásticos muchos de los objetos mencionados no existirían y, si existiesen, su coste los haría inasequibles, así como también su mantenimiento.

Los plásticos nos han invadido tan en silencio que apenas nos hemos dado cuenta: su crecimiento ha sido tan espectacular que el 34% de un coche -unas 1.700 piezas- ya son de plástico, la medicina retrocedería mas de cincuenta años sin él, y la exploración espacial sería impensable. Creo sinceramente que nuestra calidad de vida, sin los plásticos, sería muy diferente de la que tenemos ahora.

... y de entre todos, la segunda materia plástica mundial: El PVC.

(la primera es el polietileno <alta + baja densidad>, si los separamos es el PVC

Los químicos le llaman Policloruro de vinilo. Fue descubierto en 1838 por Víctor Regnault. En 1912, Fritz Klatte puso a punto los principios de su fabricación industrial. Y la producción a gran escala comenzó en 1938 cuando se reconocieron sus múltiples posibilidades de aplicación. Hace de esto 60 años.

El Policloruro de Vinilo, plástico llamado PVC, es una combinación química de carbono, hidrógeno y cloro. Sus materias primas provienen del petróleo (en un 43%) y de la sal común, recurso inagotable (en un 57%).

Se obtiene por polimerización del cloruro de vinilo, cuya fabricación se realiza a partir del cloro y etileno.

El PVC es un material termoplástico, es decir, que bajo la acción del calor se reblandece, y puede así moldearse fácilmente; al enfriarse recupera la consistencia inicial y conserva la nueva forma.

Pero otra de sus muchas propiedades es su larga duración. Está pensado y formulado para durar. Por este motivo, el PVC es utilizado a nivel mundial en un 55% del total de su producción en la industria de la construcción. El 64% de las aplicaciones del PVC tienen una vida útil entre 15 y 100 años, y es esencialmente utilizado para la fabricación de tubos, ventanas, puertas, persianas, muebles, etc.

Un 24% tiene una vida útil entre 2 y 15 años (utilizado para electrodomésticos, piezas de automóvil, mangueras, juguetes, etc.).

El resto -12%- es utilizado en aplicaciones de corta duración, como por ejemplo, botellas, tarros, film de embalaje, etc., y tiene una vida útil entre 0 y 2 años. La mitad de este último dato (un 6%) es utilizado para embalaje, razones por las que el PVC se encuentra en cantidades muy pequeñas en los Residuos Sólidos Urbanos (RSU): tan sólo el 0,7%.

Otras propiedades del PVC, que hacen que ocupe un lugar privilegiado dentro de los plásticos, son las siguientes: ligero; inerte y completamente inocuo; resistente al fuego (no propaga la llama); impermeable; aislante (térmico, eléctrico y acústico); resistente a la intemperie; de elevada transparencia; protector de alimentos y otros productos envasados, y de aplicaciones médicas (por ejemplo, tubos y bolsas para plasma; para transfusiones, suero y diálisis; guantes quirúrgicos), económico en cuanto a su relación calidad-precio; fácil de transformar (por extrusión, inyección, calandrado, termoconformado, prensado, recubrimiento y moldeo de pastas); y es reciclable.

Este plástico conocido como PVC pertenece a lo que denominamos Química del Cloro.

Este halógeno llamado Cloro, es el undécimo elemento más abundante en la corteza terrestre, es incluso más abundante que el carbono. Junto con el sodio forma un compuesto esencial para la vida: la sal (cloruro sódico). La primera célula viva se desarrolló hace unos 3.000-4.000 millones de años en la fuente de toda la materia orgánica: el mar. La sal es vital para nuestro organismo (sin sal no podemos vivir), por lo que ha sido desde la antigüedad una sustancia muy apreciada.

Este halógeno llamado Cloro desde hace un tiempo está siendo atacado por algunas organizaciones ecologistas, quienes le acusan indiscriminadamente de causar un gran impacto ambiental.

El cloro es un producto de amplia utilización en sectores tan diversos como en farmacia, desinfectantes, productos de limpieza, alimentación, cosmética, etc.

Puede recordarse, a modo de ejemplo, la utilidad que tiene este elemento en la desinfección y potabilización de agua para consumo humano, muchos acontecimientos dan fe de la importancia del cloro para su purificación: En el año 1986, 4.000 personas fueron hospitalizadas en Tenerife. En el año1991, se produjo una epidemia de cólera en Perú que se extendió a los países limítrofes causando 1.000.000 de casos de cólera y más de 10.000 muertes. El mas reciente en 1996; se localizaron focos de "Legionella" en Alcalá de Henares, afectó a mas de 250 personas cobrándose algunas víctimas. En todos los casos por la supresión del cloro en las aguas.

Hoy en día, más del 60% de la industria química depende directa o indirectamente del uso del cloro. El 85% de las medicinas se fabrican gracias a la química del cloro. El 98% del agua potable de la Europa Occidental se puede beber sin peligro gracias al cloro.

Desde los orígenes de nuestro Planeta llamado Tierra, hasta los proyectos más futuristas, el cloro comparte la vida de todos los hombres y mujeres, sus habitantes.

¿Cuales son los orígenes del cloro?

En la naturaleza se producen compuestos clorados:

Los volcanes en actividad. También tiene lugar en los organismos marinos, como las esponjas, los corales, las medusas, los moluscos y las algas marinas. En tierra firme en semillas, hongos, líquenes, bacterias, insectos y otras plantas.

Las capas profundas de las turberas contienen compuestos clorados.

Nuestro cuerpo contienen 150 g. de cloro, presente sobre todo en nuestra sangre y en los líquidos intra y extracelulares.

Nuestro estómago también segrega ácido clorhídrico, necesario para la digestión. La mieloperoxidasa, es una enzima que rige la producción de un derivado del cloro: el hipoclorito (popularmente lejía), el cual participa de forma importante en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, a través de un proceso análogo al de la desinfección del agua potable.

Y hagamos la pregunta: El PVC ¿es un veneno ambiental?

No. Afirmamos que no es un veneno ambiental.

La realidad es que el tema se ha desbordado mediante la manipulación y politización del mismo.

Hay quien declara tener como objetivo absoluto la protección del medio ambiente y para ello elabora campañas que pueden ir a favor o en contra de determinados productos, como es en el caso del PVC.

No se trata de inocentes campañas llevadas a cabo por unos cuantos idealistas, son sofisticados y ambiciosos productos de marketing. Con ellas pretenden cambiar hábitos de consumo, pretenden sustituir unos productos por otros, deslocalizar producciones trasladándolas de unos países a otros o incluso de unos continentes a otros. Pueden provocar importantes movimientos de capital, de beneficios o de perdidas de unas compañías a otras, o favorecer el desarrollo de algunas empresas y el hundimiento de otras.

El motivo no está claro, las acusaciones que se hacen son que la vida del PVC está ligada a la formación y emisión continua de grandes cantidades de dioxinas, que es cancerígeno, no es reciclable, y un largo etcétera, pero veamos.

¿Qué son las Dioxinas? Las dioxinas no se fabrican expresamente ni como producto ni como ingredientes comerciales, sino que se trata de subproductos creados de forma involuntaria como resultado de una deficiente combustión. Como ejemplos, cabe citar, las dioxinas producidas por vehículos motorizados de todo tipo (coches, camiones, barcos, etc.); por la combustión de madera; por incendios forestales; por volcanes; por abonos, por aplicación de lodos de depuradoras como fertilizantes, por las emanaciones provenientes de vertederos, etc.

Otra de las fuentes de producción de dioxinas es la industria metalúrgica, principalmente durante el proceso de fundición y afinado o en las operaciones de recuperación de chatarra.

Para finalizar falta indicar las producidas por las incineradoras municipales, hospitalarias, y de residuos tóxicos y peligrosos, (exceptuando aquellas incineradoras que cumplen la teoría de las tres ‘T’: Temperatura, Tiempo y Turbulencia, o sea Temperatura de combustión por encima de los 850ºC, Tiempo de residencia de 2 segundos a dicha temperatura, y mantenimiento de un régimen de Turbulencia durante la combustión).

Por supuesto, debería minimizarse la liberación hasta niveles despreciables, pero la Dioxina Cero, Cero=Cero, como pretenden los movimientos ecologistas radicales, no tiene sentido. Si queremos realmente alcanzar el nivel cero, deberíamos suspender toda la calefacción que funciona con combustibles fósiles, todo el tráfico, cerrar todas las fábricas, tanto si usan cloro como sino.

Y por fin, pero no por ello menos importante, deberíamos parar el ciclo de la Naturaleza, porque ésta produce dioxinas debido a los incendios naturales, y a la biodegradación de la madera.

El informe "La dioxina y sus Análogos", publicado por la Academia de Ciencias Francesa y el Comité de Aplicaciones de la Academia de Ciencias (CADAS), concluye que, "partiendo de los conocimientos presentes en la materia, la exposición de la población a los niveles actuales no conlleva peligro para la salud humana".

Hace tan solo unos meses, en un prestigioso periódico de Barcelona aparecía en grandes titulares "La OMS reconoce el efecto cancerígeno de las dioxinas", cuando llegabas a mitad de la pagina leías "... y ha reconocido por primera vez que el grupo de dioxinas 2,3,7,8 TCDD (conocida como la dioxina de Séveso) es cancerígena para los humanos ... ", esto es, de las 210 dioxinas y furanos que se conocen, solo esta es considerada como tal, al igual que el Tabaco, la producción del Aluminio, los Asbestos y así hasta un total de 74 materias, relacionadas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer organismo que depende de la Organización Mundial de la Salud (ver en Internet: http://www.iarc.fr).

Toda actividad humana tiene un cierto riesgo y la industria no es ajena a este principio. El hecho de que determinadas actividades traten o manipulen sustancias especiales o potencialmente peligrosas, hace que los sistemas de medida y control se multipliquen y sean sumamente rigurosos, minimizando estos riesgos a unos valores reales ínfimos totalmente compatibles con los estándares de calidad de vida, seguridad y respeto del medio ambiente.

A pesar de todo, la contaminación por dioxinas se va reduciendo en todo el mundo occidental y, por lo tanto, más allá del juicio sobre peligrosidad de esta categoría de contaminantes, estamos ante un problema cuyas dimensiones cuantitativas se van reduciendo. Investigaciones realizadas en Alemania, Reino Unido, Holanda y Estados Unidos han demostrado que los niveles de dioxinas en el ambiente (aire y agua) han comenzado a disminuir a partir de finales de los años 70 y que desde entonces continúa la reducción hasta tal punto que en Alemania el nivel actual de contaminación está volviendo a ser el existente en la naturaleza como consecuencia de los incendios forestales.

Las razones principales de esta disminución residen en la mejora de la tecnología de la incineración de residuos gracias a las medidas de tratamiento de los humos.

La presentación, por parte de algunos grupos ecologistas, de la contaminación por dioxinas como un problema dramático y de gravedad creciente, está en desacuerdo con los estudios científicos más recientes sobre el comportamiento de los niveles de dioxinas en el ambiente. Este decrecimiento del nivel de dioxinas ambientales en los países del Norte de Europa y en los Estados Unidos confirma la validez del procedimiento que consiste en el análisis y la identificación de las fuentes de emisión en la evaluación de su impacto ambiental y en la imposición de límites restrictivos para las fuentes de emisión que constituyen peligro para el ambiente.

Lo anteriormente expuesto constituye un rechazo de las hipótesis que afirman que el PVC está en el origen de la contaminación por dioxinas. En los últimos veinte años los niveles ambientales de dioxinas están disminuyendo, mientras que en Europa y en Estados Unidos la producción y los consumos de PVC han ido en aumento.

Aunque sea como pura "curiosidad", no relacionado con las dioxinas pero que vale la pena conocer, las dos "materias" más tóxicas que se conocen son: una bacteria y un hongo. La toxina Botulínica (bacteria) y Aflatoxina (Hongo, substancia altamente tóxica diez veces más tóxica que la dioxina de Séveso (2.3.7.8) y cancerígena, mejor dicho carcinogénica, producido por el moho común en el pan).

¿Dónde está pues la toxicidad del PVC?

La toxicidad está en la manipulación de la información.

Analicemos "El decálogo" que algunas organizaciones de ecologistas radicales utilizan de una forma continuada ante los medios de comunicación.

Dicen que: El PVC es un veneno medioambiental.

La moderna tecnología aplicada desde hace años en las plantas de producción del PVC, permite afirmar que éstas no presentan ningún peligro para el Medio Ambiente Los análisis de ciclo de vida (ACV) demuestran que el impacto medioambiental del PVC es equivalente o incluso más favorable que el de otros materiales.

Dicen que: La incineración del PVC produce dioxinas.

La emisión de dioxinas por las incineradoras de residuos sólidos urbanos es independiente de la presencia o no de PVC en dichos residuos. Los nuevos avances de la tecnología permiten respetar las Directivas Comunitarias (aplicando la tecnología de las tres T, Tiempo, Temperatura y Turbulencia).

La Comunidad Científica es unánime al afirmar que en estas condiciones de trabajo las incineradoras de Residuos Sólidos Urbanos destruyen las dioxinas.

La utilización de nuevas tecnologías en una planta incineradora, como por ejemplo el sistema DeNox, permite neutralizar casi totalmente las escorias y cenizas volantes producidas. La cantidad máxima de dioxinas y furanos generados es solamente de 0,00000000000003 (13 ceros) por metro cúbico de aire.

Dicen que: El PVC no es reciclable.

El PVC es reciclable. Si estudiamos la historia del PVC, vemos que su reciclado es tan antiguo como su fabricación. El reciclado de los residuos industriales de PVC es la forma más usual de recuperarlo. Es corriente reciclar cantidades de hasta un 20% de material, mezclado con PVC virgen. En España existen varias empresas dedicadas exclusivamente a su reciclado.

Las sociedades urbanas producen cantidades de residuos cada vez mayores. Hasta ahora todas las soluciones para su gestión han resultado ineficaces, básicamente porqué la sociedad no ha asumido la problemática y en otros casos porqué las administraciones no han hecho uso de mecanismos de selección y tratamiento de residuos. Ha sido más fácil la creación de vertederos mas o menos controlados, para deshacerse de todos los Residuos Sólidos Urbanos, que la promoción del Reciclado de todos los materiales desechados.

Dicen que: El PVC contiene aditivos tóxicos, entre ellos los ftalatos.

Para la utilización del PVC hacen falta una serie de aditivos. Lo que no es exclusivo de este plástico ya que todos lo precisan. Los aditivos son también ampliamente utilizados en la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica.

El plastificante más utilizado en las aplicaciones de PVC es el DEHP (dietil-hexil-ftalato). Los ensayos realizados en diversos laboratorios demuestran que no presenta riesgo alguno para la salud humana, en los niveles de concentración utilizados en los artículos acabados, según informes de la BUA en Alemania (Cuerpo Asesor del Medio Ambiente Relevante de las Sustancias Existentes) y de la BGA (Autoridad Alemana de la Salud), entre otros. Los resultados de dichos ensayos, unidos a los datos obtenidos en los estudios de biodegradación, confirman que el DEHP no puede ser considerado peligroso para el medio ambiente.

Todos los aditivos utilizados en las formulaciones del PVC, y por lo tanto en las aplicaciones alimentarias, están perfectamente regulados tanto a nivel europeo como español.

En Europa la Directiva Comunitária 90/128/UE modificada posteriormente por la 95/3/UE. A nivel Español citemos los Reales Decretos 1125/1982 del 30 de Abril, el cual fue confirmado por el 1042/1997 del 27 de junio de ese mismo año.

Dicen que: Los ftalatos afectan al sistema hormonal.

Tanto el DEHP como el resto de los plastificantes no tienen efectos estrogénicos, según un estudio realizado en la Universidad de Western Ontario. Para los usos médicos su utilización está aceptado por todas las farmacopeas del mundo y en Europa concretamente por la Pharmacopée Européenne.

Hace tan solo unos meses, el periodista Ramón Sánchez Ocaña, en un programa de televisión se preguntaba ¿Crece la esterilidad?, y decía "Hoy en día hay una transmisión de alarma social y catastrofismo por parte de los movimientos ecologistas radicales. El hombre fabrica cada día unos 100.000.000 de espermatozoides, lo que significa 1.000 por segundo. La falta de fertilidad, hoy en día, está motivada por el estrés, algunos tóxicos como el plomo de las gasolinas, las radiaciones, las pilas eléctricas, el abuso del alcohol y del tabaco, herbicidas, y seguía diciendo "Hablando de contaminación: una pila de las normales de 1.5 v. puede contaminar hasta 167.000 litros de agua, una pila de botón (mercurio) puede contaminar hasta 600.000 litros de agua.

Pese a las alarmas que se dan, la mayoría infundadas, en los países industrializados nunca se vivió tantos años, ni tanto tiempo con buena salud".

Dicen que: El Parlamento Sueco decidió eliminar el PVC.

El parlamento Sueco encargó dos estudios sobre el PVC a la Agencia de Medio Ambiente. Ambos son favorables al PVC.

A mediados de Febrero del 97, en carta dirigida a la Embajada del Reino de Suecia en Madrid, preguntábamos por las normativas relativas al PVC, a lo que contestaron informando que en su país no existía legislación alguna al respecto.

En varias ocasiones hemos leído, también, que países como Austria, Dinamarca y Bélgica tienen legislaciones contrarias al PVC. Podemos confirmar que estas afirmaciones son completamente falsas.

Dicen que: Más de 300 municipios europeos han restringido el uso del PVC en las obras públicas.

Los municipios que han decidido restringir el uso del PVC no llegan ni a la cuarta parte de esta cifra. Las razones por las que rechazan el PVC no tienen fundamento científico y más bien se deben a la politización de este tema por parte de Los Verdes, de forma particular, en Alemania.

Nunca Los Verdes o los grupos medioambientalístas han facilitado detalle o lista alguna. Incluso en algunas ocasiones la cifra dada por ellos oscila entre 150 y 300 municipios.

Dicen que: El Estadio Olímpico de Sydney es "libre de PVC".

Antes de ser nombrada Sydney ciudad Olímpica aparecía en los proyectos la "no utilización de PVC". En Agosto de 1995 la Autoridad de Coordinación Olímpica de Sydney confirmó por escrito que las Guías Medioambientales adoptadas no excluían ningún material. En la ejecución de las obras de la villa Olímpica se han instalado varios kilómetros de tuberías y tendido eléctrico de PVC. El responsable de medio ambiente del Comité Organizador Dr. Colin Grant, ha declarado que "se están utilizando cables de PVC por tener propiedades específicas de gran utilidad en caso de incendio".

Dicen que: El PVC fue el causante del incendio y de las víctimas en el accidente del aeropuerto de Düsseldorf.

El Presidente del Land Renania del Norte/Westfalia convocó el 28 de Junio de 1996 a la Comisión Independiente de Peritos, para la investigación de las consecuencias del incendio. Las conclusiones fueron éstas:

"Para los daños personales y materiales fue determinante la existencia de materiales de construcción (sobre todo, el poliestireno) e instalaciones inflamables en los vacíos del techo, y su quema debido a los trabajos de soldadura llevados a cabo inadecuadamente. Cabe destacar la formación de humo a causa del poliestireno especialmente."

"En el siniestro, 16 personas fallecieron directamente por el incendio. La víctima número 17 murió el 21 de Mayo de 1996 a consecuencia de la intoxicación por el humo sufrida el 11 de abril".

"La causa de la intoxicación mortal por los gases del humo de todas las víctimas, fue el monóxido de carbono (CO) que se había producido en el incendio".

Según este dictamen oficial el accidente fue debido al uso de un revestimiento inadecuado en el techo, descartando al PVC como causante de la propagación del fuego y sus consecuencias tóxicas.

... y la décima que dicen: "Exijamos la eliminación del PVC: Dejar de consumir es por consiguiente dejar de fabricar".

Esta última afirmación, tan totalitaria, solo puede entenderse como la expresión de un grupo de personas, con turbios intereses, que como muy bien decía Salvador Millet: " ... en lugar de hacer de la ecología una ciencia, hacen de ella una religión cuyo dios es el medio ambiente. Una religión naturalista, fundamentalista, mística, radical, igualitaria, vengativa, sedienta de sacrificios. A su dios -el medio ambiente- hay que sacrificarlo todo: el progreso, la civilización, la técnica, la industria..." y sigue diciendo: "El grupo de ecologistas a los que me refiero se caracteriza también por su catastrofismo. A base de anunciar día tras día y año tras año la inminencia de la catástrofe ecológica, consiguen asustar y ganar para su causa miles de ciudadanos incautos, de los que consiguen ayuda física, moral y financiera...", esto aparecía en un artículo de La Vanguardia del 6 de febrero de 1997.

Llegamos a La politización

La campaña que lleva a cabo desde hace tiempo alguna organización para proclamar "Ciudades libres de PVC", consiste en una exposición de cuestiones como "Los riesgos de incendios, los problemas de gestión de los materiales de PVC una vez que han terminado su vida útil, la presencia de aditivos y los problemas ambientales en general...", y naturalmente aquí vienen las instrucciones "¿Cómo conseguirlo?. En la práctica, consiste en la modificación de las ordenanzas municipales o la normativa de construcción, de forma que se prohibe el uso de productos de PVC. Con todo ello el único objetivo es: "Exigir la eliminación del PVC" dejar de consumir es por consiguiente dejar de fabricar.

Como es natural, todo esto con el desconocimiento total y absoluto de los habitantes de la población. Hasta el momento presente ninguna fuerza política, presente en los comicios electorales de este País, ha recogido nunca esta propuesta en sus programas, por mucho que hay alguna voz que menciona "un clamor popular" inexistente. Otra manipulación.

Creemos que se ha elegido el PVC como podría haberse seleccionado otro plástico cualquiera. Como muestra, en la actualidad una organización ecologista como "Gepec", está atacando a otro plástico: el PET.

En resumen, la carencia de ideologías en el momento actual hace que algunos grupos manipulen conceptos ecologistas y medioambientales para efectuar ataques frontales a la sociedad Industrial.

... y aquí estamos los trabajadores de la Química del Cloro

Después de esta breve exposición sobre el PVC, su manipulación y politización, debemos expresar que la "Campaña contra el PVC" carece de base científica, esta llena de mensajes emocionales y poco rigurosos; de verdades a medias, y también de falsedades.

La gente que trabajamos en el sector de la química del cloro nos hemos dado cuenta de que muchos que se autoproclamaban ecologistas hablan del tema y no disponen de suficiente información ni conocimientos, hablan "de oídas".

Los trabajadores del sector, en su conjunto, tenemos muy claro que lo prioritario es la prevención de riesgos y las condiciones de trabajo y estamos adquiriendo el compromiso de denunciar ante la sociedad cualquier intento de manipulación informativa que se produzca.

Para finalizar solo queda mencionar que la producción mundial del PVC está en crecimiento, a pesar de las campañas en contra, esencialmente en Europa.

En España existen más de 180.000 hombres y mujeres vinculados a la Química del Cloro, y declaramos que hemos contribuido, contribuimos y contribuiremos siempre en la mejora del medio ambiente.

Toxicidad

"No hay sustancias tóxicas, solamente hay dosis tóxicas"

(Paracelso)

Paracelso tenía y sigue teniendo razón. Cualesquiera de las cosas que nos rodean puede ser un veneno mortal, si come o bebe o inhala demasiado de un producto.

Sin embargo, hay grandes diferencias en las cantidades. Si bebe unos quince litros de agua (diaria) no sobrevivirá. En el otro extremo de la balanza está que, sólo dos milmillonésimas de gramo (nanogramos) de la toxina bitilínica, procedente de la bacteria botulínica, son suficientes para matarle.

Todos los productos químicos dorados están entre estos limites. Por ejemplo, puede comer kilos de polvo de PVC; no es tóxico en esa dosis, no podrá digerirlos y dejarán al organismo tal como está. El ácido clorhídrico, un elemento indispensable de nuestro sistema digestivo, únicamente será mortal a altas concentraciones.

El cloro es un veneno a nivel medio y la dioxina TCDD es el veneno más potente que la humanidad haya fabricado jamás (pero no de forma voluntaria), la naturaleza silos crea de forma cósmica.

Si creemos que la naturaleza es amable e inofensiva, debemos saber que el ser humano no es más que un aprendiz en la elaboración de venenos, en comparación con la naturaleza.


Las sustancias sin cloro y el medio ambiente

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Excepto si usted cree que el Cloro fue creado por el mismo diablo, afirmación que hacen algunas organizaciones de ecologistas radicales, no hay razón alguna para suponer que los productos fabricados con ausencia de cloro son mejores para el medio ambiente, por definición.

Ello dependerá del nivel al que se produzcan las emisiones, la clase de las mismas, la cantidad de residuos (tóxicos), la clase de energía y las materias primas empleadas para su fabricación, el uso y depósito de los mismos.

Para poder hacer comparaciones, se puede efectuar el llamado "Análisis del Ciclo de Vida" (ACV), el cual compara diferentes substancias o métodos utilizados por ejemplo, reutilización versus reciclaje) para conseguir el mismo propósito, en relación a los impactos ambientales, tales como la contaminación del aire, del agua, el consumo de la energía y cómo se gestionan los desechos, etc... Aunque este método está en un proceso continuo de mejoramiento y todavía no se ha llegado a alcanzar la perfección, si se lleva a cabo correctamente, es el único método con el que se pueden comparar de forma científica los efectos que producen ciertas substancias en el impacto medioambiental.

En general, los ACV realizados por instituciones científicas, con la supervisión de un grupo formado por el Gobierno, la industria y las personas preocupadas por el medio ambiente, proporcionan el mejor resultado neutral.

En todos los ACV neutrales, el PVC se presenta como el producto que consume menos energía y materias primas, silo comparamos con otros plásticos (lo cual creemos que es bueno para el desarrollo sostenido) y como uno de los menos contaminantes, mucho mejor que muchas de las alternativas "clásicas".

El riesgo para los trabajadores y la gente que vive en las proximidades de las fábricas de Cloro y de PVC, no es mayor que el que producen otras actividades humanas, sino todo lo contrario. Las consecuencias cancerígenas que pueden producir las emisiones de substancias de una gran fábrica de Cloro y PVC, es inferior a las que produce el empleo equivalente de madera, acero, cristal, aluminio, cobre, plomo, etc.

La cantidad de dioxina que emiten las incineradoras, no tiene nada que ver con la cantidad de Cloro o de PVC incinerados, sino que únicamente depende de la calidad del incinerador (si cumple o no, la normativa comunitaria o la teoría de las tres 'T').

Con toda esta exposición , no vemos ninguna razón medioambiental obvia para que se tenga que cambiar a otros productos. Si las organizaciones ecologistas radicales insisten en que se realice dicho cambio, entonces este estará basado en un odio anti-cloro, en otras palabras: FUNDAMENTALISMO.

No hay ninguna razón para sustituir el PVC por substancias alternativas sin cloro, si dicho cambio no es beneficioso para el medio ambiente. En casi todos los casos, un ACV neutral demuestra que el PVC es una de las substancias menos contaminantes para cualquiera de sus aplicaciones.

Consecuentemente, hay más motivos para cambiar las substancias alternativas por el PVC.

No existe base científica para eliminar la producción de PVC
... diferentes estudios así lo confirman:

CONGRESO AEA TECHNOLOOY (LABORATORIO BRITANICO) SOBRE MUESTRAS TOMADAS EN 11 PUNTOS CON MAYOR PRODUCCIóN DE PVC. (12/16.08.96)

- No existen dioxinas tóxicas o furanos en el PVC virgen.
AGENCIA DE MEDIO AMBIENTE SUECA. (28.06.96)
- Es completamente recomendable fabricar y reciclar el PVC.
- La reducción del contenido de PVC en los Residuos Sólidos Urbanos no reduce la formación de dioxinas en el proceso de incineración.
FUNDACION HOLANDESA "STICHTING BOUWRERESEARCH" (SBR) (1996)
- Estudio patrocinado por el Ministerio Holandés del Medio Ambiente.
- Expone las directrices para la construcción de viviendas.
- El PVC está en todas las listas de materiales preferibles.
- La gran ventaja del PVC es su facilidad de reciclaje.
COMISIóN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS (DIRECCION GENERAL III C-4) E INSTITUTO DE INVESTIGACIóN TNO SOBRE PLáSTICOS Y CAUCHO DE HOLANDA (JULIO 1995)
- Son injustificados diversos aspectos acerca del PVC que han sido motivo de preocupación en el pasado.
- Los productos fabricados con PVC no producen un Medio Ambiente ni mejor ni peor que otros productos de los llamados alternativos.
AMERICAN SOCIETY OF MECHANICAL ENGINEERS. (1995)
- No existe relación alguna entre el cloro contenido en los Residuos Sólidos Urbanos y la producción de dioxinas.
ENQUETE KOMMISSION (GOBIERNO ALEMAN) (Setiembre 1994).
- El PVC no deberfa ser sustituido por otros productos.
- Debería desarrollarse más su reciclado.
ACADEMIA DE CIENCIAS FRANCESA. ESTUDIó LA OlOXINA Y SUS ANALOGOS. (Setiembre 1994)
- Ningún elemento permite considerar hoy en dia que la dioxina y productos análogos constituyen mayor riesgo para la salud pública.
INSTITUTO DE ONCOLOGIA "FELICE ADDARI" ITALIA (1993).
- No existe ninguna diferencia entre el agua embotellada en vidrio y aquella embotellada en PVC.
ASSOCIATION OF THE DUTCH CHEMICAL INDUSTRY (Diciembre 1991)
- El PVC es una excelente alternativa para la fabricación de marcos de ventana, especialmente desde el punto de vista del impacto sobre el medio ambiente.
AGENCIA DE MEDIO AMBIENTE AMERICANA (EPA).
- La contribución de la industria del PVC a la formación de dioxinas es mínima.

 

EL PVC: COMPORTAMIENTO EN CASO DE INCENDIO

INTRODUCCIÓN

Se puede afirmar que, en un elevado porcentaje de siniestros, las deficiencias técnicas de la edificación en orden a la protección contra incendios son las causas primordiales de la propagación catastrófica del mismo.

Es necesario que, al proyectar una edificación, se tenga en cuenta el empleo adecuado de los materiales de construcción y que la estructura arquitectónica facilite la prevención, detección y extinción en caso de incendio. Se impone, por tanto, un estudio detallado de la influencia de aberturas y canales de servicios comunes (pasillos, escaleras, ascensores, climatización, conductos de cables, etc.) cuya disposición o composición puede contribuir a aumentar la magnitud de un siniestro (extensión del fuego y de los gases generados), la realización de accesos suficientemente amplios para los servicios de extinción y la sectorización adecuada para evitar una propagación fácil en caso de incendio.

En el caso de edificios industriales, estas medidas se han de complementar con un departamento de seguridad a cargo de técnicos especialistas que desarrollen medidas preventivas o de actuación en caso de incendio en función de la peligrosidad de cada zona.

Dado que el comportamiento frente al fuego de los materiales empleados (facilidad de inflamación, velocidad de propagación de la llama, calor de combustión, opacidad y toxicidad de los humos, efecto corrosivo de los gases generados) y sus características de combustibilidad son muy importantes en el inicio y desarrollo de un incendio, vamos a intentar analizar en este artículo el comportamiento general del PVC en un incendio.

COMPORTAMIENTO FRENTE AL FUEGO.

El PVC resiste sin modificación hasta los 100 ° C y la verdadera combustión entendida como define la norma UNE 23.7272-90 ( reacción exotérmica de una sustancia, llamada combustible, con un oxidante, llamado comburente, y que va acompañado por una emisión lumínica en forma de llamas o incandescencia con desprendimiento de productos volátiles y/o humos, y que puede dejar un resíduo de cenizas) no se produce, salvo excepciones, antes de los 250-300 ° C.

Por otro lado, existen una serie de ensayos de laboratorio (aplicando llama) que permiten comprobar la reacción de los materiales ante el fuego y clasifican la combustibilidad de estos en diferentes grados que son:

M0: aquellos que apenas se encienden realizando los ensayos.

M1: aquellos que arden en la llama pero que se apagan en ausencia de ésta.

M2: aquellos que continúan ardiendo aún después del encendido.

M3: aquellos que arden vigorosamente o explotan.

La mayoría de las formulaciones de PVC ensayados (Tabla de Identificación de Plásticos del Dr. Hans Jürgen Saechtling) dan un grado de combustibilidad M1 (únicamente los plastificados, es decir, aquellos que contienen en su estructura molecular una serie de aditivos para que pierdan la rigidez, o los de alta resistencia tratados con EVAC, pueden presentar grados de combustibilidad M2), lo que significa que sólo queman mientras se les aplica la llama, apagándose inmediatamente cuando ésta se retira.

Estos resultados también son observables en los numerosos ensayos realizados en el Laboratorio del Fuego del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Barcelona.

El buen comportamiento del PVC ante el fuego (M1 significa muy poco combustible) se debe al alto porcentaje de cloro (un halógeno que se utiliza como ignífugo en algunos materiales y que está presente en algunos agentes extintores denominados halones) presente en su composición, hasta un 57 % en peso, elemento ignífugo por constitución y que dificulta la acción de la llama, arde con dificultad y no la propaga.

Cuando el PVC arde o combustiona, desprende monóxido de carbono, dióxido de carbono y cloruro de hidrógeno (gas), pero no se ha detectado nunca ni cloro libre ni trazas de fosgeno (gases altamente tóxicos). Por otro lado, se ha demostrado que el PVC no puede, por sí mismo, producir dioxinas y furanos ya que numerosos estudios recientes han probado que cualquiera que sea la cantidad de PVC contenida en el combustible (básicamente en basuras orgánicas) la cantidad de las Dibenzo-p-dioxinas policloradas (hablamos de éstas en concreto porque, aunque están clasificadas por la International Agency for Research on Cancer-France- como no cancerígenas para los humanos, y de los Dibenzofuranos policlorados (considerados únicamente contaminantes) ha permanecido constante respecto a la producida en ausencia de éste.

Todos los estudios efectuados sobre la toxicidad de los gases producidos en las combustiones de PVC respecto a la de los gases producidos en la combustión de otro tipo de materiales (Zikria et al, 1977; Barrow et al, 1979; Cassaret and Doul, 1975; Kishitani, 1971; Hilado, 1977; Hilado and Cumming, 1978; Hilado and Huttlinger, 1981; Smith et al, 1978; Spurgeon, 1978; Hofmann and Oettel, 1969; Cornish et al, 1975; National Bureau of Standards, 1982; Alarie and Anderson, 1981; Kaplan et al, University of Pittsburg, 1983; Packam and Crawford, 1984; National Academy of Sciencies, Committee on Fire Toxicology, 1982; Lie 1974; Brabouskas, 1981/82; O’Mara, 1977), entre ellos la madera, el algodón, otros tipos de plásticos, etc., han mostrado que la toxicidad relativa de éstos depende de muchos factores como son la temperatura de descomposición, el método de descomposición, el flujo de aire, la humedad, la especie animal utilizada, el grado de oxígeno presente, el tamaño de la habitación, el tratamiento de los datos, etc. Los numerosos estudios de investigadores de empresas privadas, del gobierno y de las universidades no han encontrado evidencias de que el PVC sea extremada o inusualmente tóxico respecto a otros materiales ensayados.

Por ejemplo, si comparamos con la madera, observamos que mientras que en ambos casos se produce monóxido y dióxido de carbono (aunque se produce más CO en la combustión de la madera que en la combustión del PVC), en el caso del PVC únicamente se genera HCl mientras que en el caso de la madera, se produce acroleina y formaldehido, 50 y 5 veces más tóxicos respectivamente que el cloruro de hidrógeno.

EXPERIENCIA PROFESIONAL Y CONCLUSIONES

Numerosos estudios realizados en incendios donde existía o se almacenaba gran cantidad de PVC han demostrado, por un lado, que los residuos tóxicos producidos no contienen cantidades anormales de dioxinas o furanos (como se argumenta desde muchos artículos donde no existe el más mínimo rigor científico y se escriben sin justificación experimental) y, por otro lado, que los humos generados, en general, y los efectos destructivos materiales y humanos del ácido clorhídrico (siempre en solución en presencia de agua o humedad), en concreto, han sido de un nivel parecido o incluso en ocasiones inferior a los generados en incendios de similares magnitudes que han involucrado materiales tradicionales (por ejemplo de madera).

El humo (gases tóxicos y/o corrosivos junto con partículas sólidas) generado en un incendio es el principal responsable de la pérdida de vidas humanas, ya sea por su naturaleza tóxica o por su naturaleza asfixiante debido al desplazamiento del aire (y por tanto del oxígeno) que nos rodea y que nos es imprescindible para la vida. Es, por tanto, un enemigo importante para las personas afectadas pero no para los equipos de extinción dado que estos utilizan equipos de respiración autónoma con presión positiva y equipos de protección personal.

El monóxido de carbono (gas extraordinariamente tóxico que, incluso en pequeñas cantidades, se combina con la hemoglobina de la sangre e impide el transporte de oxígeno a las células, lo que provoca mareos y vértigo, dolor de cabeza, un estado de aturdimiento y, finalmente, la muerte) generado en cualquier combustión es, junto con el dióxido de carbono (cuya peligrosidad radica en su capacidad de desplazamiento del aire -oxígeno- que nos rodea y por tanto en su naturaleza asfixiante), el gas más peligroso que podemos encontrar en un incendio, debido a sus especiales características, como el hecho de ser inodoro (no se detecta con el olfato) e incoloro (no se detecta con la vista), a diferencia del cloruro de hidrógeno que se huele y se ve y que, por tanto, se detecta fácilmente y cuyo nivel de toxicidad es más bajo que el primero. Además, se ha demostrado mediante numerosos experimentos de laboratorio (ver referencias en apartados anteriores) que las cantidades de cloruro de hidrógeno generadas dependen de varias condiciones pero son generalmente bastante inferiores a las que se esperaban teóricamente en un primer momento, además de decrecer rápidamente a lo largo del tiempo, al contrario que sucede con los niveles de monóxido de carbono.

Si tenemos en cuenta que el PVC tiene un contenido de cloro en peso de un 57 % como mínimo, es decir, que reducimos el contenido de carbono en un 57 %, comprenderemos que la emisión de monóxido y dióxido de carbono producido en la descomposición de este será más baja que la de cualquier otro material que solo contenga carbono, reduciendo, por tanto, el riesgo que representa la producción de estos gases.

Todo el mundo recordará el incendio en la discoteca Alcala 40 de Madrid, donde la mayoría de las víctimas murieron, sin darse cuenta, intoxicadas con el monóxido de carbono generado en el incendio que se declaró. Dado que hasta el momento, cualquier combustión genera monóxido de carbono (y también dióxido de carbono), lo único que podemos hacer es controlar la emisión de éste y el PVC, además de dificultar la acción de la llama (debido al contenido en cloro de su molécula que le confiere un carácter ignífugo), genera cloruro de hidrógeno gaseoso que, aunque es corrosivo cuando se halla en solución acuosa, posee una toxicidad inferior a la del monóxido de carbono, gas producido en cualquier combustión, presentando además la ventaja sobre éste de que, por su naturaleza irritante y de detección por el olfato, es detectado más fácilmente incluso en pequeñas cantidades no tóxicas.

MORALEJA

Son las 00:30. Javier está echado sobre la cama viendo su programa de televisión favorito. Pese a los enormes esfuerzos para no dormirse, los ojos se le van cerrando.

Lenta pero inexorablemente las brasas del cigarro queman la sábana y el colchón y, el monóxido de carbono que se desprende en la combustión, inunda la estancia sumergiéndole en un estado de aturdimiento que no controla.

Han llegado los equipos de extinción alertados por un vecino, penetran en la vivienda totalmente inundada de un humo negro y espeso que casi se puede cortar, entran en la habitación de Javier que yace desvanecido encima de la cama cubierto por un hollín negro.

Aunque los equipos sanitarios han hecho lo posible para intentar reanimar a la víctima, Javier llega al hospital más cercano cadáver.

Mientras tanto, en otra ciudad, Antonio está mirando, también tumbado sobre la cama el mismo programa de televisión que Javier. También está medio adormilado mientras un presentador de concursos da el precio final del contenido de un hipotético escaparate.

De la misma manera que le ha sucedido a Javier, el cigarrillo se le cae sobre la sábana y empieza a quemar ésta y el colchón. A diferencia del primero, Antonio tiene puesto en su colchón una funda de PVC puesto que sufre incontinencia. Empieza la combustión y, debido a la presencia del policloruro de vinilo, además de desprenderse el monóxido de carbono (aunque en mucha menos cantidad dado que el PVC contiene un 57 % menos de carbono que el material que quemaba en la vivienda de Javier) también se desprende cloruro de hidrógeno, un gas que, a diferencia de lo que sucede con el monóxido, se huele y produce un ligero picor de ojos y de garganta. Dado que además el cloruro de hidrógeno no tiene los efectos que tiene el monóxido de carbono Antonio se levanta de la cama sobresaltado y observa con estupor como el colchón está quemando lentamente debido a la acción del cigarrillo. Con la mano da dos o tres palmadas fuertes sobre la zona quemada y, tras retirar el cigarrillo medio consumido, observa que ya no sale humo.

Con todo ello se ha perdido el final del programa pero la incontinencia le ha salvado la vida.

 

Toxicidad

"No hay sustancias tóxicas, solamente hay dosis tóxicas"

(Paracelso)

Paracelso tenía y sigue teniendo razón. Cualesquiera de las cosas que nos rodean puede ser un veneno mortal, si come o bebe o inhala demasiado de un producto.

Sin embargo, hay grandes diferencias en las cantidades. Si bebe unos quince litros de agua (diaria) no sobrevivirá. En el otro extremo de la balanza está que, sólo dos milmillonésimas de gramo (nanogramos) de la toxina bitilínica, procedente de la bacteria botulínica, son suficientes para matarle.

Todos los productos químicos dorados están entre estos limites. Por ejemplo, puede comer kilos de polvo de PVC; no es tóxico en esa dosis, no podrá digerirlos y dejarán al organismo tal como está. El ácido clorhídrico, un elemento indispensable de nuestro sistema digestivo, únicamente será mortal a altas concentraciones.

El cloro es un veneno a nivel medio y la dioxina TCDD es el veneno más potente que la humanidad haya fabricado jamás (pero no de forma voluntaria), la naturaleza silos crea de forma cósmica.

Si creemos que la naturaleza es amable e inofensiva, debemos saber que el ser humano no es más que un aprendiz en la elaboración de venenos, en comparación con la naturaleza.

 

El uso de pvc plastificado en juguetes

Un plastificante es una substancia que, incorporada al plástico, incrementa su flexibilidad, manejabilidad y elasticidad, disminuyendo la dureza y rigidez. Los plastificantes de tipo ftalato son los que mejor se adaptan al PVC y son los que más se emplean a nivel industrial (un 70% del consumo total de plastificantes).
Durante 50 años este tipo de plastificantes se ha empleado principalmente en la industria de la celulosa, debido a que presentan excelentes propiedades, entre las que destacan su resistencia química a las disoluciones acuosas, (agua, saliva, sangre, etc... ). Esto hace que se use principalmente no sólo en productos como las mangueras, sino en productos que, por sus características, deben extremar la seguridad y la higiene, como son las bolsas y tubos de sangre, la alimentación intravenosa y, naturalmente, los juguetes.
Los plastificantes son productos esenciales y mayoritarios dentro del producto acabado, lo que ha originado que desde un principio su utilización haya sido vigilada y controlada. Por esta razón el DEHP (también conocido como DOP), el plastificante más utilizado, es clasificado por la Comisión Europea como substancia no cancerígena ni irritante (25 de Julio de 1990). Distintos organismos internacionales, basándose en los numerosos estudios existentes sobre el tema, han coincidido en señalar la inocuidad de este plastificante.
Hay que destacar también que no existe ningún estudio científico o médico que relacione los plastificantes con la aparición de enfermedades o disfunciones biológicas en el ser humano. Este hecho no se produce tan sólo entre usuarios de productos de PVC plastificado, sino que tampoco se ha encontrado en aquellos grupos que están más en contacto con los plastificantes, como trabajadores de fábricas de mangueras o juguetes, que por su actividad presentan un contacto directo con el plastificante puro y donde se puede realizar más fácilmente un seguimiento de la aparición de enfermedades.

EL PVC: ¿POR QUÉ TANTA ACOMETIDA?
Si el PVC es vital para muchos sectores industriales y de la vida cotidiana, también parece serlo para Greenpeace. Desde principios de esta década, Greenpeace inició su campaña contra el PVC en general. Para ello, se centraba en un determinado aspecto o sector relacionado con el PVC, para, una vez demostrado que sus argumentos eran falsos, pasar a un nuevo aspecto. Se arremetía contra el PVC en sectores como la construcción, envase, etc. y, en la actualidad, contra el juguete, sector menos poderoso que los anteriores.
Greenpeace ha desarrollado esta campaña contra los juguetes, el pasado año, en vísperas de la campaña de Navidad, aunque los juguetes tan sólo representan el 0,7% del consumo total de PVC.
Si se repasa uno por uno los aspectos del PVC que más ha criticado Greenpeace, encontramos, en primer lugar, la presencia del monómero de cloruro de vinilo; esta presencia es inexistente debido a los actuales métodos de fabricación y al control riguroso que se realiza de las materias primas, exigidas por la ley desde los años 70.
Greenpeace también ha relacionado el PVC con la emisión de dioxinas. Por la importancia de este tema, se realizaron estudios en todo el mundo, sin que se haya llegado a la conclusión de que exista tal relación. En la actualidad, y aunque no existe ningún tipo de indicio o sospecha de peligrosidad, el objeto de su ataque es el uso de plastificante en juguetes.
Greenpeace, desde que inició su campaña contra el PVC, y en la actualidad contra los plastificantes, exhibe como éxitos medidas que se han tomado contra el uso de estos materiales. Si se observan con detenimiento, podemos ver que las restricciones de uso de estos materiales se han realizado voluntariamente por algunos fabricantes o distribuidores donde puede haber motivaciones comerciales (lo ecológico vende) o por autoridades de ámbito local, presionadas por la opinión pública (?); pero no se ha producido ninguna restricción al uso de materiales por parte de autoridades internacionales o competentes en la materia.
Es más Greenpeace silencia casos como el de la sentencia de la Justicia Alemana contraria a las afirmaciones de esta asociación, por involucrar el PVC con los fallecimientos en el incendio del aeropuerto de Düsseldorf (el PVC es ignífugo y no desprende monóxido de carbono) o cuando se demostró el apoyo que recibía por parte de fabricantes del material sustitutivo para las tarjetas de crédito (fabricadas en PVC) en su campaña de Inglaterra.
Greenpeace hace gala también de apoyarse en datos e informes científicos, aunque estos informes vienen siempre de sus propios equipos de investigación, por lo que no se pueden considerar imparciales. Por el contrario, la opinión de la mayoría de la comunidad científica coincide en señalar que la utilización de estos materiales no lleva consigo ningún tipo de riesgo para la salud.
Resulta sorprendente que este grupo de presión afirme que en tan sólo dos años de investigación ha conseguido descubrir todo tipo de riesgos en el uso de artículos de PVC, cuando en 50 años de utilización y análisis no se ha detectado ni un solo caso de problemas de salud relacionado con el uso de estos materiales.
Greenpeace propone, asimismo, la utilización de materiales alternativos. Respecto a esto, todos los materiales por definición son productos inertes. El PVC no es más ni menos ecológico que cualquier otro material. Su fabricación y transformación requieren poca energía.
Como alternativas, Greenpeace propone el uso de la madera y otros materiales. ¿Es más ecológico talar un árbol que fabricar algo a partir de sal y petróleo? ¿Cómo responderían los bosques ante la demanda de madera?. Greenpeace reconoce que la utilización de otros plásticos es aceptable ecológicamente. Aunque, paradójicamente, los que proponen son mas baratos -polietileno y polipropileno-, simplemente no se utilizan porque no es factible. Las alternativas al PVC son ecológicamente peores o, simplemente, no son posibles.

¿ANALISIS MANIPULADOS?
Un estudio llevado a cabo por la Agencia Danesa de Protección Medioambiental recomendó la retirada del mercado de tres anillos de morder, fabricados por la marca italiana "Chicco", al considerar que liberaban ftalatos.
Tras conocerse dicho estudio, la marca "Chicco" suspendió inmediatamente la distribución de sus aros, y encomendó una investigación al laboratorio independiente Biolab, para hacer pruebas sobre mordedores. Al mismo tiempo, el Departamento de Salud Italiano llevó a cabo su propio examen de estos aros infantiles.
Ambos estudios -el del laboratorio privado italiano y el del organismo público del mismo país- encontraron que la liberación de los ftalatos de los mordedores de "Chicco" estaban muy por debajo de los límites permitidos y que, por tanto, no suponían un riesgo para la salud.
Además, una investigación independiente llevada a cabo por la TNO, Instituto de Investigación de la Nutrición y la Alimentación en Holanda, reveló la existencia de algunas distorsiones en la metodología, que, en efecto, invalidaban las conclusiones del informe danés. TNO observó que dicho estudio, realizado a partir de un baño de saliva simulada, estaba basado en niveles de exposición irreales, tanto en lo que se refiere al número de horas como al ritmo de masticación. Así, el experimento presuponía que un niño podría emplear en chuparlo, como mucho a dos horas, es decir, un tercio del tiempo sobre el cual el informe de la Agencia Danesa de Protección Medioambiental basaba sus conclusiones. Además, el niño simulado en el modelo realizaba unos 220 movimientos de labios por minuto, lo que, como es evidente, parece una cantidad exagerada. El gesto de succión normal de la boca de un bebé es aproximadamente de 20 a 60 veces por minuto. El Instituto holandés concluyó que la cifra del estudio realizado por la Agencia Danesa sobre la migración de ftalatos superaba en más de 17 veces la realidad.
Por su parte, el Instituto Superior de Sanidad de Italia concluyó que todas las muestras sometidas al análisis desprenden ftalatos en una cantidad tal que no constituye un riesgo para la salud. Señaló que "los valores de cesión de ftalatos encontrados muestran que la absorción de estas sustancias a través de estos productos es muy inferior a los valores considerados aceptables por el Comité Científico para la Alimentación Humana de la UE".

CONCLUSIONES
La industria del juguete es especialmente sensible a los riesgos que en la salud o accidentes puedan originar sus productos, debido a que sus destinatarios son los niños. Por ello, un juguete debe cumplir toda una serie de normas (entre las que está en riguroso control y análisis de la posible toxicidad de los componentes) de forma obligatoria antes de estar en el mercado.
La utilización de PVC y plastificantes, con los datos que se tienen y tras una larga experiencia de 50 años, en los que se han realizado decenas de análisis, no hace suponer ningún riesgo para los niños ni para los adultos. Estas afirmaciones no las sustentan los fabricantes de PVC ni de juguetes, sino los más importantes organismos de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente de los países de nuestro entorno, basados en múltiples estudios de carácter científico.
Los juguetes son uno de los productos que se regula por una normativa más rígida en temas relacionados con la seguridad del usuario. Esta normativa es discutida por grupos de trabajo implicados en el juguete:
Autoridades Sanitarias, Asociaciones de Consumidores, personal científico y técnico, fabricantes, etc. Es dentro de estos grupos donde se deben tomar las decisiones sobre la seguridad de los juguetes, decisiones que los fabricantes adoptan de inmediato. Greenpeace usurpa el papel de estos grupos sin ninguna base sólida ni comprensible.
El consumidor puede estar tranquilo en la compra y utilización de juguetes fabricados con PVC plastificado, puesto que son productos especialmente regulados y controlados, y no presentan el más mínimo riesgo de peligrosidad.

 

Los vertidos controlados seguros para eliminar el pvc

Según un estudio realizado por expertos de tres Universidades de Alemania y Suecia y encargado por el Consejo Europeo de Fabricantes de Vinilo, el Consejo Europeo de Plastificantes, la Asociación Europea de Estabilizadores y la Asociación del Programa Medioambiental de productos Organoestánicos e Hidropolímeros, indica que "la presencia de PVC en vertederos públicos no constituye un riesgo significativo para el medio ambiente".
El proyecto, que ha tenido una duración de tres años, llega a la conclusión de que no debería rechazarse el vertido controlado como opción de gestión de residuos para la eliminación de este material.
La investigación reveló que el PVC es resistente a la descomposición ante las condiciones del vertedero. Aunque se puede producir una pérdida parcial de plastificantes y estabilizadores, los niveles de concentración en la solución de percolación no constituyen riesgo medioambiental. Los niveles de metal encontrados en la solución de percolación no sufren alteraciones por la presencia de PVC y las concentraciones de cloruro de vinilo en el gas del vertedero no proceden del policloruro de vinilo.


Sax ciudad industrial y ejemplar

Sax, con una extensión de 63 kilómetros cuadrados en su término municipal, se encuentra en el límite noroeste de la provincia de Alicante, en la comarca del Alto Vinalopó. Está rodeada por los municipios de Elda, Petrer, Castalla, Biar, Villena y Salinas. La población en la actualidad sobrepasa los 8.600 habitantes. La villa se encuentra enclavada en la cara sur de una gran peña que se levanta junto al río Vinalopó y está coronada por un espléndido castillo roquero.
La mayor parte de la población activa de Sax (62%), trabaja en el sector industrial (calzado, persianas, marroquinería, muebles, industrias metálicas), sin olvidar la importancia que todavía sigue teniendo la agricultura (3% de la población activa), destacando el cultivo de la viña, el olivo, el almendro y algunos árboles frutales. La construcción ocupa otro 5% y los servicios y el comercio el restante 30% de la población activa.
Con anterioridad a los años 30 la industria existente constaba de pequeños talleres, existiendo un gran número de personas que efectuaban el trabajo en su propio domicilio. Es a partir de los años 30 cuando empiezan a crearse importantes empresas representadas básicamente por el calzado y las persianas.
Sin embargo, este primer brote industrial no termina de cuajar, pues la Guerra Civil (1936-1939) y la posguerra (1940-1950) lo impiden. Esta caótica situación provoca un déficit de materias primas, precios disparados, dificultades en el suministro de energía y un bajo poder adquisitivo generalizado; todo ello determina el estancamiento del sector hasta bien entrados los años cincuenta.
En Sax tras los intentos del periodo1920 a 1936, es a partir del año 1960 que tras iniciarse un despegue económico fundamental para la industria, muchos de los obreros que habían adquirido suficientes conocimientos en los sectores del calzado y la persiana se independizan progresivamente creando nuevos talleres, que van atrayendo población del sector primario (agricultores, ganaderos, etc.) hacia la industria, provenientes de las comarcas y provincias vecinas, fundamentalmente. Estos pequeños talleres con el paso del tiempo se convierten entre los años 70 y 90 en las fábricas que han sido la verdadera base para el desarrollo económico y social de Sax.
Este desarrollo acelerado será la característica general de las tres últimas décadas, fundamentada en la fabricación de zapatos y también de persianas, primero de listones de madera y posteriormente de varillas de PVC.
Tradicionalmente, las industrias se han situado en todo el casco urbano, sin diferenciarse de ningún modo los espacios residenciales de los fabriles. No obstante, en los últimos años hay una tendencia a ubicar las empresas en las afueras de la población, conforme con la "zonificación" de usos que conlleva el urbanismo moderno, de modo que en la actualidad, las principales zonas industriales se encuentran siguiendo los principales ejes de entrada y salida de la Ciudad.
En la actualidad pues la economía de Sax depende principalmente de su industria; no en vano, ella representa en torno al 60% de la riqueza que se produce en el municipio.
Ya tenemos ubicada a esta población española, vemos que como muchas en el transcurso de estos últimos años ha tenido un desarrollo económico y social de gran importancia, pero lo que mucha gente ignora es porqué en uno de los accesos al núcleo urbano hay un muñeco de considerable altura, el cual es portador de una persiana sobre el hombro y otra bajo el brazo. Esta ciudad industrial figura como la más importante de España en una de sus también importantes industrias: la fabricación de persianas.
Queremos remarcar la evolución que se produjo en su fabricación puesto que empezaron haciéndose de madera para producirse posteriormente en PVC.
Dada la importancia que tienen para la economía sajeña estas fábricas, se puede afirmar que el porcentaje que supone la fabricación de productos a través de la transformación del PVC sobre el total del producto generado dentro de los límites del témino municipal estaría en torno al 15% del total de la riqueza generada de una manera directa, que se ampliaría a un 30% aproximadamente si se tienen en cuenta los efectos que supone la utilización de estos productos terminados como inputs dentro de los procesos productivos de otras industrias radicadas en Sax.
Se ha podido comprobar que la salud de sus gentes es excelente y que el medio ambiente ha mejorado desde que hace más de 30 años se comenzó a utilizar el PVC en procesos productivos, ¿Por qué ha mejorado el medio ambiente? Entre otras cosas no se utiliza madera con lo que los bosques no se resienten y la población ha dejado de inhalar el polvo del serrín. Con anterioridad existía un grave problema: los residuos de la madera, básicamente el serrín no había manera de eliminarlo y toda la población lo sufría sobretodo en los días de viento. En la actualidad las mismas industrias reciclan todos los residuos de PVC generados en los distintos procesos de transformación.
La situación medioambiental de la ciudad de Sax la podríamos calificar como buena, constatándose que la salud de sus gentes es excelente y que la industria que está radicada en este término municipal no supone ningún tipo de problema hacia el respeto del medio ambiente, ya que principalmente es industria manufacturera de transformación de materias primas como la piel y el plástico en productos acabados.

A partir de ahora cuando por la mañana levantemos la persiana de nuestra ventana o balcón para ver que tal día hace, recordaremos que existe una próspera y sana ciudad industrial llamada Sax, y que con un poco de suerte al calzarnos puede que la suela o el símilcuero también esté fabricado en Sax, pudiendo añadir que hasta existe un denominador común para los tres elementos: están fabricados con PVC.

Verdaderamente ésta es una ciudad libre, sana y próspera.

Bibliografía:

"Plano de SAX", Ilmo. Ayuntamiento de SAX, Concejalía de Comercio.
"SAX", Ilmo. Ayuntamiento de SAX, Concejalía de Turismo.
"Geografía Física y Humana de SAX", Alicia Giménez Gómez, Ángela Iranzo Pardo y Vicente Vázquez Hernández.


Los plásticos flexibles "no son nocivos"

Así concluye un equipo de élite presidido por el Dr. C. Everett Koop.

Los plastificantes que se hallan en juguetes y utensilios médicos de PVC no son dañinos ni para niños ni para adultos, de acuerdo con un equipo de destacados físicos y científicos, presidido por el anterior Director General de Salud Pública de los EE.UU., el Dr. C. Everett Koop.
Convocado por el Consejo Americano de Ciencia y Salud (ACSH), el equipo ha hecho público su tan esperado informe, tras un estudio exhaustivo del material científico publicado sobre los ftalatos DEHP y DINP.
El equipo formado por 17 expertos se constituyó en febrero para dar respuesta a las dudas planteadas sobre la seguridad del DEHP y DINP. El equipo ha revisado los estudios científicos más recientes sobre este tema y las evaluaciones de riesgo publicadas por expertos de EE.UU., Canadá y Europa, concluyendo que "Los consumidores pueden confiar en la seguridad de los juguetes y los utensilios médicos de PVC -dice el Dr. Koop-. No hay evidencia científica de que estos productos sean nocivos para niños o adultos.".
Kimberly Thompson, miembro del equipo, Sc.D., Harvard School of Public Health, afirma que el equipo tuvo una misión doble: evaluar desde un punto de vista científico y proteger la salud pública.
En las recomendaciones relativas al ftalato DEHP, el equipo ha ido un paso más allá: subraya los beneficios de su uso tanto en las aplicaciones como en los utensilios médicos, y aconseja seguir utilizándolo por su demostrada fiabilidad.
Este equipo independiente está compuesto por científicos y físicos reconocidos a nivel nacional e internacional, y especializados en disciplinas de relevancia, como la pediatría, la toxicología, el metabolismo, la epidermiología, el estudio del riesgo y la medicina.


PVC, un polímero nacido para Aplicaciones Médicas

¿POR QUÉ?
En la selección de materiales para productos sanitarios, lo más importante es la seguridad para el paciente. El PVC tiene la facultad de poder sellarse, pulirse y dar forma en muchos diseños sin quebrarse. Esta versatilidad es fundamental en un amplio rango de aplicaciones biomédicas y hospitalarias, base primordial para que un alto porcentaje de dispositivos médicos con algo de plástico, utilizados en hospitales, esté fabricado con PVC.
El PVC ha sido ampliamente estudiado, conociéndose diversas aplicaciones médicas efectuadas con este polímero, se utiliza para sondas, cánulas y catéteres; envases para soluciones intravenosas tubos para equipos de diálisis, endotraqueales, de alimentación y de control de la presión; guantes quirúrgicos y de exploración; tablillas hinchables; envases para sangre, incontinencia urinaria y productos aplicables en ostomías; máscaras para inhalación; blísters farmacéuticos para grageas y comprimidos; sistemas de by-pass para pulmón y corazón.
El PVC tiene una estructura química con una composición del 56,8% en peso de cloro, lo que implica una densidad alta de 1,33 g/cc. A temperatura ambiente es rígido. El PVC rígido sin los plastificantes tendría una utilidad limitada en las aplicaciones médicas.
Los ftalatos son un grupo de plastificantes que se añaden al PVC rígido durante el proceso de fabricación del producto, para dotarle de la flexibilidad necesaria requerida en algunos artículos sanitarios, el plastificante DEHP, el ftalato de di-2-etilhexilo, es el más utilizado con el PVC. .La utilización de este PVC flexible ha sido fundamental para la implantación de productos médicos deshechables, que han reducido drásticamente los índices de infecciones y de propagación de enfermedades.

LAS GARANTÍAS
Un exhaustivo estudio encargado por la Comunidad Económica Europea en 1985, ya puso de manifiesto que a pesar de las dudas establecidas al observar la aparición de tumores en ratas sometidas a elevadas dosis de DEHP, estos resultados no se reprodujeron en monos y animales de mayor tamaño, concluyendo que era improbable que el plastificante DEHP tuviese un carácter carcinogénico en la especia humana.
En febrero del pasado año se constituyo un equipo formado por 17 expertos para dar respuesta a las dudas planteadas sobre la seguridad de los plastificantes más utilizados en los utensilios médicos y en los juguetes, el DEHP y DINP. Dicho equipo, presidido por el Dr. C. Everett Koop, revisó los estudios científicos más recientes sobre este tema, las evaluaciones de riesgo publicadas por expertos de EE.UU., Canadá y Europa, así como los borradores de estudios científicos en preparación.
Kymberly Thompson, miembro del equipo, Sc.D., Harvard School of Public Health, afirmaba que el equipo tenía una doble misión: evaluar desde un punto de vista científico y proteger la salud pública. "Como madre de dos hijos y especialista en el análisis de riesgos, confío en la certeza de nuestro consenso -que estos productos no son nocivos-". La propia Dra. Elizabeth Whalan, presidenta del ASCH subrayaba "Cuando se trata de temas de salud, los consumidores quieren información fiable. Por ello, hemos convocado a un equipo de destacados especialistas a fin de evaluar exhaustivamente el gran número de pruebas científicas disponibles. Las conclusiones se basarán en la evidencia y en la experiencia del equipo".
Al finalizar el estudio se llegó a la siguiente conclusión: "No hay evidencia científica de que estos productos sean nocivos para niños o adultos", añadiendo el propio Dr. Koop que "Los consumidores pueden confiar en la seguridad de los utensilios médicos y los Juguetes de PVC".
Llegamos al año 2000 y con ello a una nueva confirmación. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), la cual es parte de la Organización Mundial de la Salud (WHO) máxima autoridad mundial sobre esta especialidad, ha reclasificado el plastificante DEHP como no cancerígeno para los humanos. En Lyon (Francia), sede de la IARC, se había reunido un grupo de 28 expertos perteneciente a 12 países, los cuales concluyeron el encuentro con las siguientes afirmaciones: "Los más recientes y más amplios estudios han mostrado que los efectos observados en ratas y ratones no son relevantes para los humanos".

VENTAJAS TERAPEUTICAS
Podemos afirmar que el PVC es el polímero nacido para las Aplicaciones Médicas. El PVC Flexible puede mantener la integridad del producto a temperaturas extremas (frío o calor), esto permite la esterilización y almacenamiento en bancos de sangre, hospitales y otras instalaciones sanitarias.
Las características más relevantes se transforman en ventajas de orden terapéutico:
- La seguridad de uso para el paciente por su compatibilidad con un amplio número de medicamentos y los estudios de estabilidad existentes, no disponibles en otros materiales plásticos.
- La gran flexibilidad, por lo que no se necesita entrada de aire durante la percusión de la solución, evitándose la potencial contaminación por aire ambiental.
- Gran transparencia, lo que permite el control de partículas y de la nitidez de la solución.
- Resistencia a amplia gama de presiones y temperaturas:
Temperatura de esterilización: 121ºC.
Temperatura de refrigeración: 2º -8ºC.
Temperatura de congelación: -20ºC.
- La resistencia de los envases de PVC Flexible entre 2ºC y -20ºC es importante para la conservación de mezclas intravenosas de determinados medicamentos cuya estabilidad sólo está garantizada a dichas temperaturas.
- Mantenimiento de la esterilidad por sus propiedades barrera.
- Algunos plásticos compuestos de varias láminas sufren deslaminado y pérdida de consistencia a temperaturas bajo cero, debido a la diferente naturaleza de cada lámina y su diferente comportamiento ante ciertas condiciones físicas; esto no ocurre con el PVC.

SITUACIÓN ACTUAL EN EUROPA
En Europa, la responsabilidad de regular los artículos médicos recae sobre el Comisario para Asuntos Industriales, mientras que la importación y fabricación de artículos médicos está regulada por la la Directiva sobre Artículos Médicos de la Unión Europea. Existe esta Directiva para asegurar que los artículos médicos que se venden en Europa no sean perjudiciales ni presenten ningún riesgo para la salud. Además de estas directivas existen diversas Monografías de la Farmacopea Europea sobre materiales poliméricos, considerando además los criterios para las pruebas biológicas incluidas en la EN/ISO 10993 y otros criterios internacionales, como la Farmacopea XXIII de los Estados Unidos.
Recientemente el Parlamento Europeo ha aprobado dos enmiendas presentadas por los eurodiputados, en las que solicitaban que cualquier restricción definitiva sobre este material se base en datos científicos y que se establezca un método único de medición de migraciones de aditivos en el PVC flexible.
Satisface que la responsabilidad y protagonismo en la situación del PVC Flexible, tenga que recaer en los estamentos científicos y nunca en los políticos. Por consiguiente el acuerdo de estas enmiendas desautoriza de forma clara y ostensible la "precipitada" decisión tomada en su día por los Comisarios que componen la Comisión Europea.
A finales del pasado año la Comisión Europea suspendió de forma precipitada y cautelar la comercialización de artículos de PVC Flexible sin existir motivos ni criterios científicos para tal decisión. De esta manera quedaba claro que se trataba de una mera decisión política y que con esta actitud se anteponían los intereses políticos a serios estudios científicos efectuados hasta el momento que garantizaban plenamente su uso.
En aquel momento la Comisión Científica se indignó por la prisa que tenían los políticos en la suspensión del PVC Flexible, despertando gran recelo y desconfianza en diversos ámbitos de nuestra sociedad, al producirse precisamente ante la proximidad de la campaña "juguetera" de las fiestas de Navidad y Reyes.
Cabe destacar por nuestra parte que no hay ningún país europeo que mediante sus leyes haya prohibido la fabricación y/o consumo del Policloruro de Vinilo (PVC).

CONCLUSIONES
Probablemente el PVC es el material que más ha sido estudiado, se ha utilizado como material médico durante más de cuarenta años; demostrando su inocuidad y eficacia en el tratamiento de millones de pacientes en todo el mundo.
La introducción de nuevos materiales que sustituyan al PVC requiere unos análisis muy complejos y largos para poder asegurar la misma seguridad para el paciente. Normalmente la introducción de un nuevo material lleva una investigación de 3 a 5 años y los problemas que surgirán con ese nuevo material se irán viendo tras mucho tiempo de utilización.
En cuanto al plastificante DEHP no existe ninguna investigación que demuestre su toxicidad en seres humanos. El DEHP también se utiliza para productos derivados del caucho, pinturas, tintas de imprenta, adhesivos, lubricantes y algunos cosméticos. Durante más de cuatro décadas se han estado utilizando estos plastificantes sin que se tuviese conocimiento de daño alguno.
Por tanto, en todos aquellos productos sanitarios de PVC en los que las prestaciones propias de este plástico se consideren valiosas, desde el punto de vista médico, ya sean de forma generalizada o para determinados usos o situaciones, el PVC puede y debe seguir usándose.




CONCLUSIONES

La aplicación de la tecnología existente convierte al PVC en uno de los materiales respetuosos con el hombre y el medio ambiente y, en algunos casos, muy difícil de reemplazar.

 

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